lunes, 2 de noviembre de 2026

Preparando la huelga general

  HUELGA GENERAL  11 DE NOVIEMBRE



El patriarcado y el capitalismo con su lógica del beneficio y de la acumulación capitalista generan fuertes desigualdades, relaciones de poder perversas y destrucción de los recursos y no las condiciones necesarias para una vida digna. Las mujeres sabemos que estamos atravesadas por desigualdades y precariedades que nos sitúan en lugares muy diversos frente a este sistema patriarcal capitalista. Desigualdades en el trabajo asalariado, los cuidados y el ejercicio de nuestros derechos según la procedencia, la clase, la edad, la orientación sexual, la identidad de género y habilidades, pero la huelga es de todas, todos y todes. Las mujeres tenemos una larga historia feminista de lucha en las la calles y una exitosa experiencia de Huelga, como fue la de 2018. Tras 8 años de reivindicaciones, nada ha cambiado. Por ello nuestro deber es unirnos a la Huelga del 11N por la vivienda, los salarios y los servicios públicos denunciando que las mujeres somos las más afectadas en estos campos. Huelga por la Vivienda Si eres mujer joven con salario precario, mujer de mediana edad con cargas familiares, mujer jubilada con una pensión mínima, mujer migrante o racializada con o sin papeles, mujer víctima de violencia de género, te enfrentarás a los mismos problemas: Los caseros no nos quieren, los salarios no nos permiten acceder a los precios de la vivienda, las condiciones laborales, la doble jornada y la atención de los cuidados no nos permiten construir proyectos de vida digna y placentera. El problema de la vivienda es un problema de desigualdad social que impacta de manera directa en los colectivos más vulnerables socioeconómicamente y en consecuencia las mujeres somos también en este tema el colectivo más afectado. Se estima que 3,5 millones (48%) de la población extranjera son mujeres migrantes que sufren multidiscriminación en razón del sexo, la etnia y la clase social a la que pertenecen. A esto se le añade la precariedad económica, la inestabilidad laboral y una menor red de apoyo social, lo que las convierte en víctimas de sobreexplotación tanto laboral como por parte de los caseros. Ser víctima de violencia machista es un factor de riesgo principal, las mujeres que se ven obligadas a abandonar repentinamente el hogar con sus hijos o pierden los recursos económicos compartidos, quedan absolutamente desprotegidas, sin atisbo de un futuro de vida digna, lo que hace que muchas mujeres no den el paso de abandonar a sus maltratadores. El rol tradicional de cuidadora dificulta el acceso a jornadas laborales completas o empleos bien remunerados, lo que reduce las capacidades económicas de las mujeres para hacer frente a los precios actuales y las imposibilita para responder a las subidas de precios en el mercado inmobiliario, condenándolas a un desahucio. Huelga por los Servicios Públicos Los recortes en sanidad, servicios sociales, educación, y dependencia se hacen a costa del trabajo y el tiempo de las mujeres. La falta de aplicación de la ya limitada “ley de dependencia” lleva a que las mujeres, como principales cuidadoras tengamos que suplir a los servicios públicos. Esto está forzando a que muchas mujeres tengamos que renunciar a nuestros proyectos y deseos Huelga Laboral. Son muchos los motivos para apoyar la huelga, entre otros: 

• Porque las mujeres seguimos realizando el trabajo doméstico y de cuidados para cubrir las necesidades básicas de la vida. Un trabajo imprescindible para la reproducción social de la vida, que se invisibiliza y no se reconoce, y que realizamos las mujeres en contextos de precariedad creciente. 

• Porque las mujeres seguimos realizando el trabajo doméstico y de cuidados y cuando lo hacemos en el ámbito familiar lo hacemos de forma gratuita y precarizada, y cuando lo realizamos en el mercado laboral es en condiciones de explotación que van desde la precariedad a la trata laboral. 

• Porque la división sexual del trabajo nos condena a curros precarios, a la discriminación laboral, a una brecha salarial del 23% que genera precariedad laboral, con mayor incidencia si somos mayores de 45 años. 

• Porque nuestras bases de cotización son más bajas y dan lugar a peores condiciones a lo largo de la vida, incluida la jubilación. 

Todo ese cúmulo de condiciones, unido a otras muchas desigualdades que sufrimos las mujeres en este sistema, nos arroja a la pobreza, aun teniendo trabajo. La pobreza es, en consecuencia, mucho mayor entre las mujeres a lo largo de todas las etapas de la vida. Las pensiones contributivas son muy inferiores, así como la cuantía que percibimos.

Huelga De Consumo 

Las mujeres también podemos aportar más por nuestro papel en la vida cotidiana. Proponemos no comprar ni consumir ningún producto o servicio, tenemos que parar los mercados de nuestros barrios y pueblos, el pequeño comercio, no hacer uso de los transportes públicos. Llamamos a todas las mujeres a parar el consumo, el trabajo doméstico, los cuidados y los estudios. Hay que parar el país en todas sus actividades y no acudir a los centros educativos, no llevar a los niños, no acudir a los comercios, ni a ninguna actividad de ocio, ni gimnasios, ni cines… con ello colaboramos parando al que no quiere parar, no  utilizar los electrodomésticos y aparatos electrónicos (ordenadores, móviles, etc.), el consumo de televisión… con ello ayudamos a bajar el consumo de energía y que se note más que la Huelga es también fuera de las empresas. 


POR VIVIENDAS DIGNAS PARA VIDAS DIGNAS 

POR MEJORES SALARIOS CONTRA LA POBREZA 

POR CONDICIONES LABORALES QUE PERMITAN LA CONCILIACIÓN DE LA VIDA 

POR SERVICIOS PÚBLICOS QUE GARANTICEN EL ACCESO A TODAS, TODOS Y TODES LAS MUJERES 



APOYAMOS LA HUELGA GENERAL DEL 11 DE NOVIEMBRE MUJER, 


CONTAMOS CONTIGO, ÚNETE